Cómo escribir para la página web

Por José Miguel Ávila
jmavila@enet.cu

Cuando comenzó la redacción digital en Radio Angulo muchos pensaron que se trataba de un periódico digital, porque lógicamente veían el mismo texto escrito sobre papel en la pantalla de una computadora.

Este criterio prevaleció en los primeros años del desarrollo periodístico en la web cubana, pero las ansias de superación nos llamaron a consultar autores como Ramón Salaverría y su conocido libro “Redacción periodística en Internet” y Guillermo Franco con su texto “Cómo escribir para la web”.

Tanto Salaverría como Franco nos alertaron que ante todo hay que escribir bien. No se puede llegar al periodismo digital sin antes saber escribir bien, por eso siempre he sido del criterio, que al igual que no hay periodismo sin noticias, jamás un periodista será periodista si no escribe bien.

Cuando surgió la prensa escrita y luego las agencias de noticias se establecieron normas para ellas, cuando comenzó la radio se leí el periódico frente al micrófono, pero la inmediatez del medio y la creación de equipos periodísticos radiales cambió rápido la técnica para escribir para la radio, igual sucedió con la televisión, que en un principio le llamaron la radio con imágenes.

El surgimiento y evolución del periodismo nos ha enseñado que cada medio exige sus reglas propias. Por eso se dice que con el surgimiento de Internet en 1969 en los Estados Unidos de América y la entrada de la prensa en la red de redes en 1993 la prensa descubrió que ese nuevo medio necesita una nueva forma de escritura, aunque algunas personas escasas de materia gris siguen pensando que la prensa en la superautopista de la información es prensa escrita digitalizada y siguen trasladando el diario o el semanario a Internet.

Para empezar escribir, como en los medios tradicionales, todo periodista que se respete tiene que investigar y consultar a todos los implicados en el hecho noticioso o en el tema que abordará en el comentario o el reportaje, por citar dos géneros.

Después que tiene toda la materia informativa en su agenda, en su grabadora o videograbadora, y digo esto porque el periodista que trabaja para Internet debe ser multimedia y tener conocimientos técnicos para trabajar con equipos digitales que registren voz e imagen, el profesional de la prensa pasa la precomposición, la redacción y la revisión del texto periodístico.

La documentación digital

El periodista que trabaja para Internet debe documentarse buscando información en esta red mundial a través de buscadores como el conocido Google que le permitirá interconectar mediante el hipertexto con documentos digitales previamente hallados. Esto multiplica la posibilidad documental del hecho noticioso por lo cual Salaverría considera un requisito para la redacción periodística avanzada en la red.

Enlazando documentos hiperdocumentos, el periodista puede imprimir gran profundidad documental a cada uno de sus informaciones, sin necesidad de sobrecargar el texto de contenido.

Con esta forma de trabajar el reportero puede satisfacer tanto al lector poco interesado, que se contenta con una versión resumida de la noticia, como muy interesado, que agradece una información más completa y detallada.

Los enlaces nos sirve, ante todo, para ganar credibilidad, pero el periodista y el editorweb deben asegurarse que el sitio web al cual remite ese hipervínculo es fiable. En internet coexisten sitios de gran prestigio con otros a los que conviene no prestar la más mínima credibilidad.

Técnicas de precomposición
Con la materia informativa en sus manos el periodista debe a comenzar a editar el contenido noticioso recogido. Como el lenguaje periodístico tiene que ser directo tiene que eliminar el exceso de oraciones explicativas y acortarlas, igual debe rehuir de las oraciones subordinadas que oscurecen el texto y lo hacen menos directo.

El periodista debe quedarse con el contenido verdaderamente relevante y sintetizar el texto, aunque la red no tenga problemas con el espacio, como ocurre con la prensa escrita, la radio y la televisión, pero el lector si necesita el texto concreto y la inmediatez nos obliga en este medio de comunicación a ser exactos para escribir más rápido.

La posibilidad de los medios en Internet de insertar hipervínculos a otros textos, gráficos, audios y videos sin límite no garantiza que los lectores estén dispuestos a leer todo cuanto se les ofrece. Ante este problema se llama a la mesura documental y la jerarquización informativa sigue siendo imprescindible para la prensa en Internet.

Para el profesor español Ramón Salaverría conseguir esta correcta selección y jerarquización informativas, el periodista debe reflexionar sobre cuáles son los elementos informativos fundamentales. Para ello, debe asegurarse de que su artículo no olvida ningún elemento informativo relevante y ha de sopesar la importancia relativa de cada uno de esos elementos. (1) Para esta labor de composición textual, el periodista cuenta con dos técnicas especialmente útiles: la regla de las cinco w y la tormenta de ideas.
_______________________________________
(1) Redacción periodística en Internet, Salaverría Ramón, pp 77 a la 80.

Algunos consejos

1- No tiene límites de espacio ni de tiempo. Las limitaciones de espacio de los medios escritos no existen en las páginas web, pues en ellas tienen cabida tanto las simples notas informativas como los grandes reportajes de investigación. Lo mismo ocurre con el tiempo radial online. Claro, internet no está ajena completamente a un principio del buen periodismo: lo bueno, si es breve, entonces es doblemente bueno.

2- Escriba con claridad su mensaje: redacte sus materiales de una manera sencilla, sin complejidades. Vaya directamente al grano. Tenga en cuenta que el Internauta tiene ante sí millones de sitios por los cuales optar, y, si no siente agrado por lo que lee desde la primera línea, accionará el mouse de su PC y se irá a otra página.

3- Trate de NO ser extremadamente consignista: con esto quiero decir que no pretenda convencer a sus lectores potenciales con retórica. Emplee argumentos sólidos, juicios irrefutables, verdades contundentes… Hay resortes que funcionan bien entre nosotros los cubanos, pero que no surten el mismo efecto entre personas de latitudes e ideologías diferentes. Convénzalos de la justeza de nuestro proceso social a partir de un discurso firme, sereno. Sea objetivo, pero no olvide la persuasión.

4- Sea mesurado en el empleo de localismos: hay palabras que solo cobran significado e identificación entre nosotros. No obligue a los internautas a exprimirse las neuronas tratando de adivinar en el contexto qué quiere decir el periodista cubano con términos tales como anirista o cederista. Si tal inclusión dificulta la lectura, opte por otras fórmulas más viables y prácticas. Eso no significa que renunciemos a utilizar términos locales conocidos, desde luego.

5- Cuando pueda, explote el factor humano: es una manera de asegurar que nos lean. Ponga siempre en primer plano al hombre o a la mujer que protagonizan un hecho determinado y remítase usted mismo a un nivel secundario. Los conflictos de las personas, sus virtudes, deseos, expectativas, alegrías y esperanzas suelen interesarle mucho al gran público, de ahí que debamos tener en cuenta todo eso a la hora de escribir sobre cualquier asunto.

6- Escriba para un lector mundial: no olvide que su página web puede ser leída en cualquier parte del mundo. Usted escribe para un lector mundial y su sitio es un medio internacional. Sea competitivo a la hora de escribir y no tema hacer alusiones a asuntos extranacionales. Sí, el sitio web es una página cubana, y debe reflejar la realidad de su territorio. Pero eso no excluye que inserte en sus secciones todo el acontecer del mundo que desee y le interese.

7- Sea preciso y concreto: comuníquese en el lenguaje global de sus destinatarios. Trate de equilibrar la extensión de la comunicación en función del público y de la finalidad perseguida. Si un trabajo merece solo una cuartilla, no le dedique dos. Tenga presente, como ya se ha dicho, que las palabras no significarán lo mismo para todas las personas que eventualmente puedan visitar la página.

8- Evite la profusión de siglas: los cubanos somos inventores de siglas por naturaleza. Evite incluir las menos conocidas en sus materiales. Si se ve obligado a insertar alguna, diga primero su significado. Desde luego, hay siglas internacionales que no necesitan decodificarse, como Onu, Unesco, Sida, Otan, etc. Pero no dude en emplear las siglas cubanas de más connotación: Ujc, Pcc…

9- Apele a la imaginación y a la cultura: no sea plano cuando escriba. La sencillez no está reñida con la belleza a la hora de escribir. Cuando el tema lo amerite, narre, describa, reseñe, retrate, sueñe… Escriba con apego a las normas del idioma y enuncie con claridad, elegancia y concisión lo que pretende decir. Demuéstrele a los internautas cuánto ha avanzado nuestro pueblo culturalmente gracias a la Revolución sin tener que decírselo explícitamente. Martí dijo una vez que “la verdad llega más rápido cuando se dice de una manera hermosa”.

10- Recurra a las opciones de la red: recuerde que la web no solo utiliza palabras. El lenguaje digital exige el empleo de mapas, gráficos, tablas, fotos, imágenes, sonidos… De otra manera, estará utilizando la PC como una simple máquina de escribir. Cada vez que pueda, apele a este tipo de recursos de multimedia, que amplifican enormemente la difusión y la comprensión del mensaje en la superautopista de la información. Muy pocos internautas se detienen a leer páginas de solo texto. Exija color y variedad tipográfica en sus materiales.

11- No contamine sus materiales: las frases hechas y lugares comunes manifiestan pobreza de lenguaje y pueden acarrearle la huida de sus lectores (masivo acto, digno ejemplo, prestigioso jurado…). No adjetívese demasiado. El buen periodismo suele ser parco en su uso, y solo apela a ese recurso para escoger los más concretos, simples, directos y definidores. No apele a muletillas tales como asimismo, en otro orden de cosas, por otra parte, ahora bien… Son de pésimo gusto y demeritan la pluma de quien las escribe.

12- Pulimente el estilo: conciba textos aspirantes a modelos de limpieza, claridad, exactitud y elegancia en el uso del idioma. Al final, si no amamos nuestra lengua y no respetamos a los lectores, tampoco podemos exigirles que nos lean. En el periodismo digital este principio es fundamental para que una página web perdure en la preferencia de sus visitantes en potencia. Recuerde que la web es muy competitiva y que el cibernauta tiene muchas opciones.

13- Argumente sus trabajos: no publique sus trabajos sin antes consultar internet. Si algo bueno tiene la gran red, es que en ella está prácticamente toda la información indispensable para abordar cualquier asunto, por peliagudo que sea. Argumente sus materiales periodísticos con lo último que existe sobre ellos. Visite sitios especializados y examine estadísticas. Hable con el editorweb y pídale que le baje los elementos necesarios. Eso le granjeará respeto entre sus lectores y hará posible que sus materiales naveguen con el máximo de rigor.

14- Imprima su sello personal: dote a sus materiales de una distinción estilística que marque a la página y que se inserte en la manera colectiva de concebirla. Utilice frases cortas y aborde rápido la idea. No floree. Lo que les está permitido a regañadientes a los medios tradicionales, en internet es nefasto.

15- Revise sus materiales: revise una, dos, tres veces sus materiales antes de entregarlos a su editorweb. Aplique correctores ortográficos y de gramática. Nada ahuyenta más a los usuarios de internet que los errores ortográficos o de redacción. El mejor reportaje se puede perder por esta razón. Evítela.
Si tenemos estos requerimientos en cuenta, seguramente podremos incursionar en la web de una manera decorosa y difundir por todo el planeta un producto informativo de mejor factura. El Periodismo es un ejercicio que exige superación cotidiana. Internet continuará siendo para nosotros durante un buen tiempo todavía un medio novísimo. Debemos pues continuar adiestrándonos en su utilización y explotar convenientemente toda la amplia gama de posibilidades que ofrece. Solo así conseguiremos ponernos a tono con el mundo.